PATRICIA MARCOS FREIRE ABOGADA PENALISTA DESPACHO DE ABOGADOS BP - BOUTIQUE PENAL

Patricia Marcos Freire

Abogada

Patricia Marcos es abogada penalista y forma parte del equipo de Boutique Penal. Inició su carrera realizando prácticas en despachos como Tuero Sánchez Abogados y Chávarri, y posteriormente se incorporó como abogada junior en MAIO Legal, donde se formó en procedimientos penales complejos y en el día a día de la abogacía de despacho.

Desde 2020 ejerce como abogada penalista colegiada, con una forma muy concreta de entender la profesión: para Patricia, los clientes no son un número de expediente ni una factura, sino personas que atraviesan uno de los momentos más delicados de su vida y que necesitan una defensa técnica, combativa y, al mismo tiempo, profundamente humana.

Está especializada en Derecho Penal Económico, aunque desarrolla buena parte de su actividad en el llamado “penal de calle”: procedimientos por violencia de género, delitos contra las personas (lesiones, amenazas, coacciones…), delitos patrimoniales y delitos leves. Actúa tanto en defensa de personas investigadas como en representación de la acusación particular, lo que le aporta una mirada muy práctica y realista de lo que sucede en los juzgados.

Su forma de trabajar se caracteriza por una implicación absoluta en cada asunto y una atención muy cercana a las personas a las que representa. Le preocupa que sus clientes entiendan qué está pasando en cada fase del procedimiento, qué pueden esperar realmente y cuáles son los límites del Derecho Penal. No pierde de vista los contextos personales y las desigualdades que atraviesan muchos conflictos penales, incorporando esa sensibilidad a su estrategia jurídica.

Compatibiliza el ejercicio de la abogacía con la docencia universitaria en International European University, donde imparte asignaturas vinculadas al Derecho. Disfruta traduciendo el lenguaje jurídico a un lenguaje claro, tanto con su alumnado como con sus clientes, convencida de que la información y la transparencia forman parte esencial del derecho de defensa.

Su sello personal combina una preparación jurídica sólida con una defensa muy cercana y combativa en sala. Quienes trabajan con ella destacan su accesibilidad, su sinceridad a la hora de explicar las opciones reales del caso y su capacidad para “estar encima del asunto” hasta el final del procedimiento.